I CONGRESO INTERNACIONAL DE EMPRESAS
ESTRATEGIA EMPRESARIAL EN LA NUEVA EUROPA


El factoring en la Nueva Europa

PONENTE: D. José Gallardo Rodríguez., presidente de la Asociación Española de Factoring

José Gallardo Rodríguez, presidente de la Asociación Española de Factoring.

Buenos días. En primer lugar, quiero darles las gracias a los organizadores de este primer Congreso de Empresas Internacionales, sobre todo por haber escogido un tema tan candente como es la ampliación de la UE, y por otra parte, como el representante del sector de Factoring en España y ex-Presidente de la Federación Europea, quiero agradecerles que me hayan invitado a esta jornada.

Yo voy a tratar de ser lo más conciso posible, puesto que ya veo a mis colegas que me siguen después con el seguro de crédito. Hemos ido comiendo tiempo, lo que ocurre siempre cuando uno es el último de la mañana o de la tarde, pero voy a tratar de ser lo más rápido posible.

Antes de entrar en el tema que da título a mi intervención, yo creo conveniente hacer una introducción sobre cuál es el desarrollo del factoring en la Europa actual. Tenemos, por un lado, a los países que forman la Europa actual, donde hay 14 países, precisamente porque el factoring en Luxemburgo, lo prestan compañías belgas, y en el otro lado, el programa que en un principio hay establecido para la incorporación de los países candidatos. Cuando veamos unas estadísticas, observaremos que Malta no aparece en ellas porque todos esos países ya están haciendo factoring, y en Malta sin embargo, no tiene importancia lo que se está haciendo en el tema de factoring.

El factoring, que junto con la financiación de consumo y el arrendamiento de consumo leasing, forman parte de lo que se conoce como financiación especializada, dado el componente servicios que llevan consigo junto a lo que es la verdadera o estricta financiación, constituye uno de los instrumentos más idóneos de apoyo a las ventas tanto nacionales como exportaciones, sobre todo, cuando hablamos de exportaciones, ya que permite introducirse en aquellos mercados en los que no es posible hacerlo si no es vendiendo en régimen de cuenta abierta; lo que en terminología anglosajona llaman open account.

Existen por supuesto, soluciones para exportar con un cierto grado de tranquilidad, que todos conocemos y que la banca viene poniendo a nuestra disposición desde siempre, pero la globalización de los mercados, trae consigo una mayor competencia internacional que no siempre permite al exportador exigir al comprador extranjero garantías para el pago de sus compras, sino que cada día es más normal el pago por reposición de cheque o transferencia bancaria, en el sistema ya mencionado de cuenta abierta, lo que por una parte conlleva riesgos por la posible insolvencia de los compradores, y por otra, no deja solución para financiar dichas ventas más que la del préstamo o crédito personal al no disponer de un documento de contable, salvo que se utilice el factoring.

Como es conocido en el mundo empresarial, el factoring es un conjunto de servicios que presta el factor relacionados con los créditos comerciales. Facturas por cobro aplazado que genera una empresa en el ejercicio de su actividad mercantil; servicios que son los mismos, tanto si se trata de ventas interiores o nacionales, como de exportaciones, y que vienen a responder a una serie de preguntas que se hace el empresario y que pone de manifiesto una necesidad. ¿Cuál es la solvencia financiera de mis clientes?, ¿Qué riesgo máximo debo asumir con cada cliente?, ¿Qué medios humanos y materiales necesito para gestionar y controlar los cobros con pago aplazado?, ¿En qué medida y cuantía mi empresa puede soportar un fallido sin que peligre su existencia?, y ¿Cómo voy a financiar mis ventas y los posibles retrasos en cobro?. Bien, a esas preguntas la contestación nos viene dada precisamente por los servicios que configuran el factoring, y que son los mismos tanto si se trata de ventas dentro del propio país, como de exportaciones. Si tenemos el estudio de la solvencia de los compradores y la fijación de líneas de riesgo de la gestión integral del cobro, la administración e información de las cuentas a cobrar, la cobertura del riesgo de insolvencia de los compradores y la financiación de las ventas, como he dicho antes tanto nacionales como exportaciones.

El factoring pues, viene a constituir una modalidad de outsourcing ya que lo que hace la empresa vendedora es externalizar la gestión y administración de sus cuentas a cobrar, que tradicionalmente se han realizado y se siguen realizando en el seno de la propia empresa, convirtiendo así (y esto es lo más importante), costes fijos o de estructura en costes variables tan importantes, sobre todo en épocas de crisis.

Para el desarrollo del factoring internacional en importación-exportación, las compañías de factoring se han constituido mundialmente, en asociaciones que se conocen como cadenas internacionales de factoring, las cuales proporcionan a sus miembros asesoramiento, así como infraestructura en sistemas de normativa y comunicación para el envío de información y documentación, acortando tiempos de gestión. Las dos cadenas más importantes son: Factor Chain International con sede en Amsterdam, e International Factors Group con sede en Bruselas. Estas cadenas vienen teniendo desde hace tiempo conversaciones con los países, con las compañías que están en los países, precisamente que están programados para integrarse en la UE, y lo que hacen es facilitar el desarrollo, cuanto antes mejor, de esas compañías.

Lo que quería explicar precisamente con esta proyección es lo que hace el factoring internacional. El contrato de compraventa lógicamente se firma entre el exportador y los compradores en los distintos países, y ahí ven que tenemos país A, país B, país C, con varios compradores y, realmente lo que hace el empresario vendedor, la empresa exportadora, es firmar un contrato con el factor de su propio país. Estos factores actúan de corresponsales del factor del país exportador. Con lo cual, si no existiese eso, tendría que tener el factor del país exportador sucursales o tendría unas delegaciones en los países de destino, utilizando esas cadenas.

Como he dicho antes, existen dos cadenas, Factor Chain International e International Factors Group. De cada país suelen pertenecer a estas cadenas varias compañías de factoring, lo que facilita la competencia entre ellas para dar un mejor servicio.

International Factor Group nació como cadena como lo que se llama cadena cerrada; es decir, que en cada país sólo había un corresponsal. Esto suponía que el corresponsal que estaba en cada país tenía una situación de privilegio, puesto que no podían dirigirse a otro y esto conllevaba una lentitud en los servicios incluso un encarecimiento de estos servicios. Por eso al final vimos la otra cadena, Factor Chain International que desde el principio nació como cadena abierta. Es decir, en cada país hay varios corresponsales, ésta se convirtió al final en una cadena abierta, lo que facilita como digo la competencia. Si vemos, allí en los países corresponsales el total que tiene la primera Factor Chain International: 152 corresponsales, de los cuales 49 pertenecen a la UE actual y 31 ya pertenecen a los países candidatos, y el número de países candidatos que ya están integrados en esta cadena son 10 y 14 los de la UE actual.

La otra cadena de tiene 65 corresponsales. Esta cadena es más pequeña que la anterior, 31 que son de la UE actual y 12 de los países candidatos, esos 12 corresponden a 5 países. En España precisamente hay compañías que pertenecen a una y a otra, en el caso de Factor Chain International, tenemos Valsabadell factoring , el BBVA, la Caixa leasing, Heler factoring, LICO y SCH factoring y en el International Factor, BBVA, Interfactor Europa y SCH. Como vemos hay dos que son BBVA y Santander Central Hispano que pertenecen a las dos cadenas.

Bien, como he dicho que la filosofía de su funcionamiento consiste en que las compañías de un país, se apoyen en las de otros países para poder prestar a sus clientes exportadores los servicios completos de factoring, sin tener que disponer de establecimientos o sucursales en los países de destino de las exportaciones.

La pertenencia a estas cadenas requiere el cumplimiento estricto de sus normas, la utilización de los sistemas telemáticos de las mismas para la intercomunicación entre factores y el sometimiento a arbitraje en caso de conflicto entre estos, suele ser bastante raro. Yo he sido partícipe durante 25 años y ha habido 2 conflictos en los cuales yo he figurado como árbitro representando a una compañía mejicana. Todo esto constituye la mejor garantía para el exportador de la solvencia y profesionalidad de los factoring. Estas cadenas con vistas a la ampliación de la UE, vienen ya tomando posiciones (como ya he adelantado antes) en los países candidatos a incorporarse a la Unión y de hecho, varios de estos países, ya hemos visto antes el número de los que están, tienen ya compañías de factoring, son miembros de alguna de las dos cadenas. El factoring en la UE actual (si no ven mucho las cifras no se preocupen porque en la documentación que entregaré a la organización están esos datos), el desarrollo del factoring de la Europa comunitaria ha sido, en general, muy importante en los últimos años como se puede ver en la proyección, lo único que tengo que decirles es que el total, el volumen total de la cifra de negocios que hicieron las compañías de la Europa Comunitaria actual fue de 456.267 millones de euros, siendo el factoring nacional muy superior al factoring internacional. Esto tiene una explicación: en el primero, en el factoring nacional o doméstico como llamamos, se factorizan ventas de mercancías de toda índole y además servicios con condiciones de pago a corto plazo y, excepcionalmente, a largo plazo como son las ventas a organismos públicos, a organismos oficiales, mientras que en el factoring internacional, lo habitual son productos estándares fabricados en serie y con condiciones de pago a corto plazo. Esto es lo que hace que haya esa discrepancia tan grande entre uno y otro.

Si vemos el factoring en España, observamos que en España el crecimiento en esos 15 años que hablamos de la Europa Comunitaria, ha sido constante. Si hay tasas interanuales superiores al promedio de la UE, quizás ello se deba que en nuestro país esta figura económico- financiera inició su andadura en la década de los 60, al mismo tiempo que en los demás países europeos, se mantuvo aletargada hasta los años 86, 87 en los que se produjo un relanzamiento del factoring, ya que en el año 86 la cifra total de negocio de las compañías españolas de factoring fue de 54.000 millones de pesetas. Hoy sería el equivalente a 324 millones de euros y en los años inmediatamente siguientes, partiendo de una cifra tan baja, creció a tasas altísimas de 60% ó 70%, tasas que hoy en día tiene algunos de los países candidatos a la UE. Normalizándose este crecimiento del factoring en España a partir del año 93, hasta llegar a las tasas actuales que no obstante, son importantes (por ejemplo en el año 2001 la tasa fue del 33% pero hemos tenido anterior 25, 24, 30). Es decir, que estamos cogiendo un nivel bastante estabilizado y como ya he dicho, esa tasa del crecimiento español del factoring es superior a la de la UE que fue en el mismo año de 15,36%.

El factoring internacional, sin embargo, sigue siendo la asignatura pendiente de nuestro sector en España, ya que deberíamos compararnos con países como Dinamarca, Alemania, Holanda o Austria en los que el porcentaje sobre el total oscila entre el 22 y el 34% en tanto que en nuestro país no llega al 3%. ::

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