La segunda mesa redonda del día 18 se dedicó a dar a conocer la oferta de oportunidades de negocio en el nuevo mercado comunitario de la ampliación europea, así como las relaciones económicas y comerciales que actualmente mantienen los países candidatos con España.
Su presidencia corrió a cargo de Alfredo Rambla, presidente del Consejo Editorial de Moneda Única, quien tomó la palabra en primer lugar para presentar a los participantes y comentar la estructura de la mesa. A su vez, Rambla señaló el momento histórico por el que atraviesa la UE, que en el próximo mes de mayo contará con diez nuevos miembros, a los que habrá que añadir Bulgaria y Rumanía en 2007. Su breve intervención concluyó con unas palabras acerca de la Constitución Europea, que se está diseñando en la actualidad para alcanzar un consenso en este nuevo marco comunitario y que dieron paso a la exposición de la moderadora de la mesa, Maria Isabel Pardos, portavoz del Consejo Rector de Litexco Group.
La moderadora recordó que la inmediata ampliación a 25 países va a ser la más importante en la historia de la Unión Europea con 75 millones de ciudadanos. “A pesar de los temores que algunos políticos y representantes de los países de la actual UE han manifestado sobre esta ampliación, para Litexco y para la mayoría de los inversores internacionales este incremento de la geografía europea es una oportunidad histórica para enriquecer el conjunto de la UE, además de aumentar su peso económico en la economía mundial”, declaró. María Isabel Pardos señaló a continuación lo irrelevante de las cifras españolas de inversión directa y de ventas de productos made in Spain en estos países, a pesar de que el 75% del flujo comercial total que mantiene España se dirige al mercado europeo. Para finalizar, hizo hincapié en las realidades económicas tan diferenciadas que componen los países del centro y este de Europa y aludió al preocupante fenómeno de deslocalización de empresas que se está viviendo en la actualidad desde Occidente hacia estos mercados.
Acto seguido, tomó la palabra José Terreros, consejero delegado del Grupo Euroempresa, quien desde su experiencia empresarial en la República Checa, subrayó la importancia de partir del conocimiento de la identidad distintiva de cada uno de estos países para plantear una estrategia de negocio. Terreros comentó que una de las principales dificultades que se imponen es que los organismos homólogos que se conocen en España no siempre coinciden con los de estos países y que la celeridad en los trámites a la que está acostumbrada el empresario español no es la misma en estos mercados. “Cuando se salvan los obstáculos, hay un potencial de negocio tremendo en estos mercados”, concluyó Terreros.
A continuación, intervino Salvador Molero, director de Comercio Exterior de Caja Madrid, que analizó los “Programas de financiación y cobro en el comercio internacional en los países de la ampliación”, implementado por el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD), para ayudar a que las empresas españolas incrementen sus transacciones internacionales con estos países, concretamente con los incluidos en el programa: Rumanía, Bulgaria, Estonia, Lituania, Letonia y Estonia. “Estos cinco países están incluidos en los grupos 3 y 4 de la clasificación de riesgo país, lo que dificulta los mecanismos de cobertura y financiación bancaria” explicó. Molero declaró que el programa financia directamente las entidades bancarias de las regiones en forma de anticipo a corto plazo, para que los bancos puedan hacer préstamos a las empresa locales con el objeto de hacer sus transacciones con el exterior. “En cuanto a las garantías, el BERD cubre el riesgo comercial y político en caso de impago por parte del banco emisor, aunque no cubre el riesgo derivado del contrato entre el exportador y el importador”, concretó Molero. Para finalizar, el ponente anunció que Caja Madrid, adscrita en este programa, está a disposición de las empresas españolas para facilitarles sus transacciones y posicionamientos en estos nuevos países.
Estas declaraciones abrieron las exposiciones de los diferentes representantes de las embajadas de los países candidatos, que trataron de mostrar la realidad económica y comercial de cada uno de los Estados, haciendo hincapié en los incentivos establecidos para captar inversiones y negocios extranjeros.
De este modo, Emilia Berova, consejera comercial de la Embajada de Bulgaria, comenzó su intervención declarando que la Comisión Europea ha reconocido en su informe periódico de 2002 que Bulgaria es una economía de mercado en funcionamiento, por lo que puede considerarse que el periodo de transición en el país ya ha finalizado. “Este éxito no sólo se debe a los índices económicos, sino a la rápida y transparente privatización, la disminución de la corrupción, el desarrollo de los mercados de capitales, la dirección exitosa de la deuda y el despegue del sector bancario”, añadió Berova.
Según la consejera, el país aspira a tener una exitosa integración euroatlántica, aplicando políticas basadas en el mantenimiento de la estabilidad financiera, la promoción de un sólido crecimiento económico y la finalización de las reformas estructurales. Para concluir su exposición, Berova presentó las premisas favorables para establecer negocios y las ventajas ofertadas a la inversión extranjera. Por otra parte, recordó la necesidad de intensificar las relaciones con España, sobre todo en el apartado inversor.
La siguiente interviniente fue Petra Konvickova, directora de Czech Trade en España y representante de la República Checa, que centró su exposición en presentar las tendencias del comercio exterior y de las inversiones en el país. Con respecto al primer aspecto, advirtió que los flujos comerciales del país se han desviado en un 70% a la UE, sobre todo en el mercado alemán y austriaco, y todavía aumentarán más tras la entrada del país a la UE. Konvickova apuntó que “las empresas checas esperan que con la incorporación de la República Checa a la UE se desmantele la gestión aduanera y se agilice el transporte”.
En cuanto a las inversiones, la ponente afirmó que actualmente se está poniendo más énfasis en inversiones en centros tecnológicos y servicios estratégicos, y puso el ejemplo de la empresa DHL, que va a constituir en el país el centro de servicios informáticos para toda Europa. Konvickova destacó del mercado checo las ventajas de la situación geográfica, las buenas relaciones con otros mercados como el alemán, el austriaco, el húngaro, el polaco o el eslovaco; la mano de obra cualificada y con buen conocimiento de idiomas extranjeros y la favorable infraestructura empresarial y de transporte.
Seguidamente, Jasna Ponikvar, segunda secretaria de la Embajada de Eslovenia, se encargó de presentar los indicadores macroeconómicos de su país, el volumen de inversión extranjera y los motivos por los que establecer negocios en Eslovenia. Así, tras indicar los satisfactorios resultados registrados en el crecimiento económico del país, Ponikvar anunció el libre acceso a todos los sectores para las inversiones extranjeras.
La representante eslovena destacó además la presencia empresarial española en el país a través de las compañías Prevent y Sun Roller, así como la inversión de EHN que se está planteando para poner en marcha un parque eólico. Jasna Ponikvar concluyó enumerando los sectores que presentan mayores oportunidades para las inversiones españolas: “Destacan el sector de seguros, el energético y las telecomunicaciones, también el sector industrial, que está tecnológicamente muy avanzado”.
Igor Blaha, consejero comercial de la Embajada de Eslovaquia, subrayó que el país ha asumido el liderazgo como productor de turismos y componentes, y que ésta es una de las cuestiones principales en las relaciones de Eslovaquia con España. “Temporalmente, hay ventajas competitivas en nuestras economías y territorios, con costes laborales siete veces más bajos que el promedio de la UE y un sistema fiscal con un impuesto único del 19% sobre los beneficios empresariales”. En cuanto a las relaciones bilaterales con España, el consejero eslovaco manifestó que existen seis institutos de formación secundaria en su país, donde se estudia en español. Además, ente los sectores que pueden ser más interesantes para la inversión española, destacó el turismo: “Necesitamos desarrollar nuestra infraestructura en este sector y para ello necesitamos inversiones”, añadió Blaha.
A continuación, Marin Möttus, consejera económica y comercial de la Embajada de Estonia, inició su exposición presentando los datos básicos de su país y poniendo de manifiesto la competitividad de sus empresas, todas ellas de una gran actividad exportadora. A su vez, Möttus señaló que los sectores más atractivos para la inversión en el país son la banca, el transporte e infraestructuras y la industria textil y maderera. También apuntó que las inversiones españolas son muy escasas y sólo están presentes en el transporte y en la pesca. Por último, la ponente explicó que Estonia no va a ser un paraíso de mano de obra barata por mucho tiempo, aunque en la actualidad el salario mensual se sitúe en los 420 euros.
El marco general del mercado húngaro y el marco bilateral de sus relaciones con España lo abordó Jozsef Vegh, consejero de Asuntos Económicos y Comerciales de la Embajada de Hungría. Para comenzar, señaló el grado de apertura respecto al PIB de la economía, que se caracteriza por su competitividad y el dominio de la industria de alta tecnología. Continuando con el panorama general del país, Vegh mencionó el éxito del país a la hora de atraer inversión extranjera y anunció que la privatización ya casi ha finalizado, de manera que el 80% del PIB ya se corresponde con el sector privado.
El representante húngaro declaró que “a las empresas españolas, Hungría les ofrece una economía abierta y moderna, un entorno empresarial muy agradable, leyes transparentes y un impuesto sobre beneficios de sólo el 16%, al que hay que añadir incentivos gubernamentales”. El consejero recalcó que desde Budapest, en un radio de 300 km, se pueden alcanzar 8 países, por lo que Hungría puede servir como plataforma para acercarse a otros territorios de la región.
Por otra parte, Daniels Zagorskis, consejero de Asuntos Políticos de la Embajada de Letonia, presentó la ventajosa posibilidad de acceder desde el mercado letón a los vecinos Lituania, Estonia y Bielorrusia. Antes, recordó las múltiples reformas llevadas a cabo en el sector legislativo, social y en las infraestructuras, lo que ha derivado en un atractivo clima para las inversiones extranjeras. Así mismo, habló de la próxima apertura de la Embajada de España en Letonia, confiando en que este influya y mejore el comercio bilateral entre ambos países.
El último de los países bálticos fue representado a través de Audra Ciapiene, consejera comercial de la Embajada de Lituania; quien expuso las ventajas de hacer negocios en Lituania. “Una vez sea miembro de la UE, el país se beneficiará de subvenciones y surgirán nuevas posibilidades tras su integración en el comercio y las finanzas comunitarias”, afirmó la ponente.
Al igual que en Letonia, está previsto abrir la Embajada de España en Lituania en los próximos meses, lo que propiciará la enseñanza del español en el país. La consejera lituana destacó para la inversión extranjera los siguientes sectores: montaje de componentes electrónicos, desarrollo de TI y software, sector maderero, alimenticio, biotecnología, accesorios y recambios de automóviles, entretenimiento, tiempo libre y turismo.
Por su parte, Bernard Hamilton, consejero comercial de la Embajada de Malta; aludió a las pequeñas dimensiones de la isla y a su estratégica localización en el centro Mediterráneo, indicando las ventajas del país como puente entre África del norte y Europa. “Nos visitan 1.300.000 turistas al año y otros 300.000 en crucero”, declaró demostrando la importancia del sector turístico en el país. De hecho, el consejero destacó las inversiones españolas en este sector.
Los incentivos planteados para la inversión extranjera se sitúan, según Hamilton, en equipos electrónicos, software, maquinaria e ingeniería del metal, artículos de goma o plásticos avanzados, joyería, productos farmaceticos, I+D, biotécnica y tratamiento de residuos.
Dan Danatoiu, consejero de Asuntos Económicos de la Embajada de Rumanía, se ocupó de cerrar con su intervención el ciclo de ponencias, refiriéndose a las políticas macroeconómicas puestas en marcha en Rumanía durante los últimos años, así como las actuales. El consejero afirmó que se ha continuado con los objetivos de reducir la inflación y de conseguir un crecimiento económico sostenido. Danatoiu apuntó que el Gobierno ha intentado crear un marco legislativo atractivo para estimular las inversiones extranjeras. Entre las facilidades ofertadas, el consejero destacó la posibilidad de transferir al extranjero el beneficio empresarial neto.
Para concluir la mesa redonda, y durante los siguientes minutos, Alfredo Rambla ofreció la palabra a los asistentes al auditorio para que formularan sus preguntas a los participantes del coloquio. Sin embargo, dado el poco tiempo restante para finalizar la mesa redonda, el turno de preguntas tuvo que ser breve, aunque todos los ponentes se pusieron a disposición del público para cualquier consulta fuera del coloquio.
A continuación, Rambla agradeció la participación de la moderadora y de todos los ponentes y puso punto final al debate.
La afluencia de público fue importante, debido al interés de los empresarios españoles por no perder el tren de la internacionalización hacia estos países.