Marruecos, Tunicia, Egipto, Libia y Argelia fueron los protagonistas de la mesa redonda “La nueva proyección de África del Norte” que se celebró en el Palacio Municipal de Congresos el día 18 de febrero. A pesar de que el coloquio tuvo lugar a primera hora de la tarde, concretamente a las 16:30, no fueron pocos los congresistas que, interesados por el panorama económico y comercial de estos países, acudieron al Auditorio, donde escucharon atentos todas las intervenciones. Debido a la diversa procedencia de los ponentes, varios de los discursos se pronunciaron en inglés, pero éstos pudieron seguirse sin ningún problema gracias a la traducción simultánea.
En esta ocasión, la labor de moderar y presidir la sesión recayó sobre el director de Moneda Única, Felipe Núñez, quien en primer lugar resaltó la relevancia de las mesas redondas dentro de IMEX, ya que según describió “constituyen un foro vivo en el que se tratan, por especialistas y entendidos y con el mayor detalle posible, las distintas situaciones y oportunidades de áreas comerciales específicas, como es el caso del Norte de África”.
A continuación, Felipe Núñez presentó una breve visión sobre los países del Magreb y de la cuenca sur del Mediterráneo. El primer aspecto que señaló el director de Moneda Única fue que, a pesar de lo que pueda parecer, “no existe homogeneidad entre estos Estados, si se exceptua el hecho de su religión. Libia y Argelia son importantes productores de petróleo y junto con Egipto de gas, Tunicia se ha especializado en servicios turísticos, mientras que Marruecos alterna el turismo con producción agrícola e industrial. Todos ellos tienden a estrechar vínculos con la Unión Europea y ampliar sus relaciones comerciales, de inversión, etc.”.
El moderador y presidente de la mesa continúo su análisis con el estudio de los indicadores económicos de los diferentes países, “salvo el caso de Libia -advirtió-, se observa un crecimiento sostenido del PIB cercano al 4%, con índices de inflación en torno al 2,5% como media y el déficit publico medio alcanza el 5%, lo cual constituye un lastre para la economía, si bien es necesario destacar el importante esfuerzo que los distintos gobiernos realizan para apoyar el desarrollo e incrementar el bienestar de los ciudadanos”.
En cuanto a las relaciones comerciales y de inversión de España con los países citados, Felipe Núñez las definió como “amplias y cordiales”. España exportó en 2002 por valor de 3.378 millones de euros (el 50% a Marruecos) e importó 6.511 millones de euros sobre todo de Argelia, Libia y Marruecos.
Tras esta introducción, el moderador dio paso a Noureddine Zekri, director de la Agencia de Promoción de las Inversiones Extranjeras en Tunicia, quien detalló los pasos que se han dado en este país para favorecer las inversiones extranjeras. Tras comentar los datos socioeconómicos de Tunicia, Noureddine Zekri explicó las reformas emprendidas en los últimos años, entre ellas destacó especialmente la liberalización de precios, el nuevo sistema fiscal y el programa de privatización.
Para el director de la Agencia de Promoción de las Inversiones Extranjeras, una de las claves del desarrollo tunecino es la diversificación, “la economía no se centra en un único sector o en un solo recurso natural. Por ejemplo, el turismo representa el 6,6% del PIB y el transporte y las comunicaciones el 9,9%”, indicó. Otro de los datos que Noureddine Zekri quiso resaltar y que, en su opinión, es muy significativo, es que “el 73% de las exportaciones son productos y bienes manufacturados”.
Además, recordó que ahora mismo en Tunicia se respetan los indicadores de Maastricht. “Si fuéramos parte de Europa podríamos ser miembro de la UE sin ningún problema”, aseguró. Asimismo, manifestó que las empresas que llegan al país pueden encontrar personal muy preparado a todos los niveles, muchos de ellos con educación universitaria.
El siguiente ponente fue Fares Yasser, consejero comercial de la Embajada de Marruecos, que relató las oportunidades que se presentan en este país para las empresas españolas. “Marrueco es un Estado estratégico por su ubicación geográfica, lo que ha permitido a muchas entidades extranjeras invertir y desarrollar sus actividades en todas las regiones”, expresó. Además, insistió sobre la presencia de poderosas multinacionales en el país, entre ellas Telefónica, Repsol, Indra, Altadis o Dragados.
El diplomático marroquí centró su intervención sobre cuatro sectores de especial importancia para el país, como son: el turismo, la agricultura, el transporte y el sector textil. En estás áreas se están desarrollando, además, diversas reformas jurídicas para potenciar su apertura a la inversión extranjera.
En cuanto al turismo, el principal reto que se plantea el Ejecutivo marroquí es conseguir que se alcancen los diez millones de visitantes hasta 2010. Para ello se ha firmado un acuerdo para la creación de 9.000 plazas hoteleras. En el sector agrícola, el Gobierno ha abierto más de 120.000 hectáreas de regadío para la inversión extranjera. En cuanto al transporte y las comunicaciones, que presentan un gran interés para los empresarios españoles, se está redactando una nueva Ley para acoger mayor inversión extranjera.
Acto seguido, el consejero comercial de la Embajada de Argelia, Noureddine Gaouoau, tomó la palabra para explicar los alicientes que este mercado está desarrollando en los últimos años. Para el diplomático norteafricano “este país es uno de los más prometedores”. Por ello, el Gobierno de la nación está trabajando para aumentar la competitividad y, según explicó Noureddine Gaouoau, las reformas se centran en promocionar el sector privado y reorganizar la Administración Pública, integrarse en la economía mundial y en la OMC y reformar el sistema bancario, entre otras.
Egipto fue el siguiente país que se analizó en la mesa “La nueva proyección de África del morte”. El encargado de desvelar los entresijos de este Estado fue el ministro plenipotenciario económico y comercial de la Embajada de Egipto, Helmy Rabie, quien en primer lugar describió los aspectos socioeconómicos más importantes, como son su elevada población, sus recursos naturales o su proximidad a tres continentes: Asia, Europa y África.
El ministro plenipotenciario subrayó asimismo la reforma impulsada por el Gobierno a principios de la década de los 90, un programa que, según dijo, “ha dado estabilidad macroeconómica al país”. Helmy Rabie concluyó su exposición subrayando el esfuerzo realizado con el objeto de atraer más inversión extranjera a Egipto.
Tras las ponencias de los diversos representantes diplomáticos, llegó el turno de los empresarios españoles que explicaron sus experiencias en esta zona. José Reig, director general adjunto del Banco Santander Central Hispano y responsable de las inversiones en países del Magreb, intervino en primer lugar para manifestar que “hay que poner de relieve una cuestión muy importante ya que, por ejemplo, las exportaciones españolas al norte de África son superiores al total de realizadas en el Mercosur”.
José Reig planteó sin embargo una aparente contradicción: hay una elevada exportación pero sin embargo una escasa inversión en la zona. “Está claro que las inversiones en el Magreb se han beneficiado de un entorno muy estable - prosiguió-, aún más si se compara con Latinoamérica, lo que debería ser un acicate para la instalación de más empresas en esta zona, actitud que el Banco Santander Central Hispano apoya fuertemente”.
Acto seguido, fue el director general de Trasmediterránea Cargo, Antonio Grávalos, quien participó en el coloquio. Empezó señalando que su empresa ha apostado de manera enérgica por el norte de África. “Esperamos que en la campaña 2003-2004 transportemos unas 80.000 toneladas de productos hortofrutícolas, y alcancemos los 13 ó 14 millones de euros de facturación en el sector exportador de productos perecederos marroquíes con destino a Europa”, reveló.
A esto, Antonio Grávalos añadió que si se han dedicado al mercado marroquí es “por el potencial exportador de este tipo de productos perecederos, pero también como servicio complementario de la actividad de Trasmediterránea”.
A continuación fue José Miguel Zaldo, jefe del Comité Hispano Marroquí de la CEOE, quien tomó la palabra. Su intervención estuvo centrada en “derribar” ciertos mitos ya que, según declaró, “no hay que dejarse llevar por los prejuicios, porque además si son negativos siempre se cumplen. En cambio si convences a la gente de que, por su bien, un proyecto tiene que funcionar, al final siempre se sale adelante”.
Para ilustrar esta idea, José Miguel Zaldo relató brevemente su propia experiencia: “Me llamaron loco por invertir 50 millones de dólares en Marruecos, y me dijeron que los trabajadores de allí no rendían como los de España, y sin embargo en un año ya ganábamos dinero”. Gracias a sus propias vivencias y a muchas otras que ha visto en diversas compañías españolas, el jefe del Comité Hispano Marroquí de la CEOE aseguró que “el nivel de fracaso en este país es bajísimo, no llega al 1%, mientras que en Latinoamérica ronda el 50%”.
A continuación se inició el turno de preguntas, en el que se abordaron cuestiones como los esfuerzos de integración regional que se están llevando a cabo en el norte de África para crear una zona de libre comercio en el Magreb.