Precedida de una gran expectación y “apadrinada” por el éxito del coloquio sobre Rusia, a las 12:30 dio comienzo la mesa redonda “China proveedor y cliente - posibilidades reales de negocio”. Varios centenares de personas acudieron al Auditorio para conocer, de primera mano, cuál es la situación real del “gigante asiático” y cuáles son las posibilidades que ofrece este mercado.
En esta ocasión, el debate fue moderado por el reconocido periodista especializado en comercio exterior, José María Triper, quien, tras agradecer las presencia de los conferenciantes, realizó una pequeña introducción en la que aseguró que “China se ha confirmado como un elemento estabilizador interno y externo en Asia por su nivel económico y su crecimiento sostenido, que en los últimos años tiene una media superior al 8% anual, el más elevado del planeta”.
Así mismo, subrayó que la diversificación productiva y la agresiva política de exportación, sustentada en una mano de obra intensiva y en un tipo de cambio ligado al dólar estadounidense en proceso de desvalorización, han convertido a China en el primer receptor de la inversión extranjera mundial. “Recibe unos 60.000 millones de euros anuales del exterior - continuó Triper- y es la quinta potencia comercial del mundo además de la sexta economía mundial”, a lo que añadió que “en este país el sector privado aporta ya el 30% de su PIB y están registradas cerca de siete millones de empresas privadas y joint ventures”.
A continuación, tomó la palabra el presidente de la mesa, el embajador de República de China, Qiu Xiao Qi. El representante diplomático, tras enumerar los principales datos socioeconómicos que perfilan el país, subrayó las reformas que el Gobierno chino impulsó en 1978, que propiciaron un rápido desarrollo y la apertura a nuevos mercados. El embajador destacó especialmente que “el nivel de vida de la población ha crecido mucho. Hace 25 años la mayoría de los ciudadanos tenían un nivel adquisitivo muy bajo, sin embargo hoy los ingresos per cápita son de mil dólares, por lo que, en mi opinión, ya hemos entrado en la etapa de consumo medio del mundo; la mayoría del pueblo ya tiene posibilidad de acceder a una gama de productos muy amplia”.
Qiu Xiao Qi comentó también los bienes que despiertan un mayor interés en China, que en este momento son las viviendas, los automóviles y los aparatos electrónicos domésticos. En este mismo sentido, afirmó que “ahora mismo se están construyendo viviendas a gran escala, y España es un productor de buenas cerámicas y otros materiales de construcción, y eso es precisamente lo que necesitamos”.
Además, el representante diplomático asiático manifestó que “China es un gran mercado de consumo de automóviles y España es un productor importante de este sector, por lo que puede vender tanto vehículos completos como piezas de montaje y recambio, y puede incluso pensar en instalar sus fábricas en el país”.
En cuanto a los planes para 2004, Qiu Xiao Qi explicó que entre septiembre y octubre de 2004 se celebrará la segunda reunión del Foro China - España (cuya primera edición tuvo lugar en Pekín). “Este encuentro es un nuevo mecanismo de cooperación política, económica, comercial, cultural y deportiva entre los dos países, y para la segunda reunión, que se va a realizar en España vamos a invitar a 1.000 empresarios chinos de distintos sectores, lo que va a propiciar nuevos e importantes contactos comerciales”, apuntó.
Por último, el embajador chino lamentó la ausencia de inversiones de España en el país asiático “sobre todo en comparación con sus vecinos europeos, pero espero que reúnan la valentía para adentrarse en este mercado que, aunque al principio tenga riesgos, a largo plazo van a comprobar que tienen más seguridad sobre su inversión”.
Tras la magistral exposición del embajador chino, en la que se expusieron datos de sumo interés para los asistentes, tomó la palabra el director regional para el Oeste de Europa del Hong Kong Trade Development Council (TDC), Raymnod Yip, quien estructuró su discurso en torno a cuatro puntos que, según detalló, explican las positivas perspectivas de crecimiento de Hong Kong. “Mi país es hoy mucho más competitivo, hemos hecho una reestructuración ajustando los precios y manteniendo, al mismo tiempo, una economía abierta”, comentó. El segundo factor se define por la relación existente con China, con quien tienen contactos comerciales desde hace más de 25 años.
La cooperación económica entre Hong Kong y el Pearl River Delta fue el tercer punto del discurso. Esta región se ha convertido “en el primer fabricante y exportador de relojes, teléfonos, radios, juguetes, calzado y ropa”, reveló. Como cuarto factor, Raymnod Yip señaló el Acuerdo de Colaboración Económica o Cepa, que establece un área de libre comercio entre el continente y Hong Kong, lo que permite que cualquier empresa pueda beneficiarse de “tarifas cero” en 273 categorías de productos exportados, siempre que éstos estén clasificados como “Made in Hong Kong”.
Para terminar, Raymnod Yip especificó que el TDC cuenta con 40 oficinas en todo el mundo, una de ellas en Barcelona, y pone a disposición de los usuarios un servicio de “adecuación empresarial” que pone en contacto a los solicitantes con los clientes o proveedores potenciales incluidos en su base de datos con más de 100.000 entidades. Además, la página web realiza un extenso estudio de mercado sobre las oportunidades en el continente asiático. El director de Hong Kong Trade concluyó su intervención afirmando que su país “es la vía más rápida para el comercio, las inversiones y los servicios en China”.
A continuación intervino la vicepresidenta de Messe Frankfurt, Katy Lam, quien relató las ventajas de las ferias como herramienta de márketing en China. La representante de esta institución, tras una breve introducción sobre la realidad sociopolítica y económica del mercado chino, trató de responder a dos de las dudas que más preocupan a los empresarios españoles: “¿Cómo comenzar un nuevo negocio? Y ¿Cuál es la barrera más importante al introducirse en este mercado?”.
Una de las herramientas de márketing que pueden servir de mayor utilidad al exportador español son las ferias comerciales, por delante de las relaciones públicas, Internet o el envío masivo de e-mail. Sin embargo, según detalló la vicepresidenta de Messe Frankfurt, el excesivo número de certámenes a veces puede entorpecer esta tarea. Katy Lam resaltó de manera especial el salón Intertextil de Shangai, donde en ocho años casi se ha multiplicado por diez el número de expositores, la cifra de visitantes alcanzó los 46.000 y 11 países de todo el mundo contaron con un pabellón oficial.
Tras la interesante ponencia de Katy Lam, le llegó el turno a Albert Oñate, director general de China Shipping Agency, quien, a través de su discurso sobre el papel del transporte en el intercambio comercial, trató de transmitir la seguridad que, en su opinión, impera hoy en día en las transacciones entre ambos países. “Hace apenas una década era complicado encontrar buenas conexiones entre ambos mercados -comenzó-; sin embargo, en la actualidad, semanalmente zarpan buques que enlazan los principales puertos chinos y españoles entre sí”. Según detalló, esto garantiza que se van a poder cumplir los plazos de entrega y sobre todo simplifica la labor de los empresarios exportadores. “En 30 días cualquier tipo de mercancía puede llegar desde cualquier puerto de China a España con un alto nivel de calidad”, agregó Oñate.
Por otra parte, el director de China Shipping Agency matizó las peculiaridades del transporte de este país en el que hay que tener en cuenta su enorme extensión y la necesidad de disponer de una red fluvial operativa.
A continuación, el moderador de la mesa redonda, José María Tripper, cedió el turno a WX Huang, Greater China & South Korea Area manager de Fortis Bank, quien a lo largo de su intervención trató de responder a la pregunta “¿Cómo de importante son los contactos en China a la hora de establecer negocios allí?”. Para Huang, las relaciones personales son fundamentales a la hora de comerciar con China, si bien matizó que éstas no son imprescindibles, ya que hoy en día, al contrario de lo que sucedía antes, es muy importante tanto la calidad de los productos como la experiencia y pericia del empresario.
Otro de los temas más polémicos que se plantea al hacer negocios en China es el de la propiedad intelectual y su regulación, y esta es la cuestión que abordó Amadeo Jensana, director del círculo de negocios de la Casa Asia. En su exposición, admitió que este problema es difícil de solucionar, ya que se debe sobre todo a “su tradición cultural”, si bien reconoció los esfuerzos del Gobierno de este país para adaptarse a la normativa internacional. A este respecto, Jensana recordó que se recomienda a todas las empresas registrar las marcas y patentes a través de los organismos competentes. Según enumeró, los principales retos que se plantean ahora están derivados del rápido avance de la economía china, por ejemplo “limar las diferencias entre las zonas costeras y el interior”.
Acto seguido fue Ignacio Izuzquiza, presidente de IberChina Consultores, quien tomó la palabra para explicar las diferencias culturales y de negociación entre ambos países. Izuzquiza aseguró que en el “gigante asiático” existen tres zonas muy distintas: “En el sur está Shenzhen, con inversiones sobre todo de Hong Kong y Taiwan; en China Media está Shangai que es muy cosmopolita, con unas infraestructuras muy desarrolladas y donde la mayoría de las inversiones vienen de Europa y Norteamérica; y en el norte hay una concentración de provincias donde la más importante es Tianjin, donde a diferencia de Shangai hay una mano de obra más barata pero menos especializada”.
El presidente de IberChina Consultores enumeró las principales diferencias que pueden marcar e interferir en los negocios con este país: “China es un país agrario, con estructuras comunitarias y jerárquicas, y con una moral basada en el confucionismo y el taoísmo. Además hay que tener en cuenta su desconfianza respecto a los occidentales”.
En cuanto a la forma de hacer negocios, Izuzquiza resaltó que los empresarios de ambos países trabajan de forma muy distinta: “Los españoles son individualistas, buscan las negociaciones cortas, tienen autoridad plena en la toma de decisiones y por lo general son impacientes; mientras que los chinos son colectivistas, celebran reuniones largas, no tiene plena autonomía de decisión y no tienen prisa ya que buscan las relaciones a largo plazo”. En este mismo sentido, insistió en que el regateo es un ritual del que no se puede prescindir y valoró especialmente la presencia de los intermediarios en las negociaciones.
Al terminar todas las ponencias que, sin duda, ayudaron a comprender mejor el mercado chino y la realidad social, cultural, económica y política que le rodea comenzó el turno de preguntas. Joan Ros, de la empresa Binomio CGS, interpeló a los conferenciantes sobre la estabilidad de la moneda china, el yuan, y su posible fluctuación frente al dólar, al que de momento se mantiene ligada. Otro de los asistentes se interesó por el cambio en las cuotas que gravan el sector textil, impuestos que van a desaparecer próximamente, según se confirmó en el coloquio.
La mesa redonda “China proveedor y cliente - posibilidades reales de negocio” terminó con la intervención del embajador Qiu Xiao Qi, que definió las intervenciones escuchadas como “muy interesantes”. El representante diplomático elogió el Plan para Asia-Pacífico impulsado por el Ejecutivo español y manifestó que ya se han obtenido resultados muy positivos. Sin embargo, reconoció que la falta de inversión española es una realidad que, en su opinión, está debida al desconocimiento mutuo y a la falta de participación de grandes bancos españoles.