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China: ¿oportunidad o amenaza?

Moderadora: Dña. Rosa del Río, directora de El Nuevo Lunes.
- Ilmo. Sr. D. Liecheng Luo, consejero comercial de la Embajada de la República Popular China.
- D. Ignacio Niño Pérez, coordinador general del Área de Economía (Área de Gobierno de Economía y Participación Ciudadana).
- D. Xavier Puig, director de Negocio Internacional de Banco Sabadell.
- D. Charles de Ros Wallace, jefe de Negocio Internacional de la CAM.
- D. Josep Herrero, director de Herrero Abogados.
- D. Lawrence Yipp, director regional para Europa Occidental del Hong Kong Trade Development Council.
- Dña. Betty Heywood, directora de Messe Frankfurt (Shanghai) Co. Ltd.
- D. Roberto Manghina, Middle & Far East Director MSC.
- D. José Manuel Reyero, consejero delegado de Promomadrid.

“Hay mucha gente que está hablando de la amenaza y la oportunidad de China. Mucha gente considera que la amenaza viene de la mano de obra más barata del mundo, pero yo digo que la mano de obra de China es relativamente barata, sobre todo en comparación con los países desarrollados como España. Eso está claro. Pero la mano de obra china no es tan barata en comparación con otros países asiáticos, como por ejemplo India o Vietnam, porque hay bastantes empresarios chinos que están deslocalizando su industria a estos países porque allí tienen la mano de obra más barata que en China. Los gobernadores chinos están quejándose de esa deslocalización que se está produciendo”. Con estas palabras iniciaba Liecheng Luo, consejero comercial de la Embajada de la República Popular China en Madrid, la intervención inaugural de la mesa redonda sobre las oportunidades y amenazas del gran mercado chino, una de las que levantó mayor expectación en IMEX 2005.

El segundo punto en abordar fue la explicación de “que la mano de obra más barata nos beneficia a todos, no sólo a chinos, porque podemos ofrecer productos más baratos, bonitos y buenos y porque puede contener la inflación de los países”, para advertir que “no solamente podemos vender calzados. Estamos comenzando a exportar automóviles, y dentro de muy pocos años ya estaremos vendiendo automóviles aquí, en España. Vamos a vender aviones, y no sólo estamos vendiendo bicicletas y electrodomésticos porque China es el mayor fabricante de estos productos, sino que estamos empezando a vender productos de alta tecnología, de telecomunicaciones”.

A este respecto reiteró que “China no es una amenaza, y sí una oportunidad para los inversores” y tras recordar la exitosa experiencia de la empresa Alsa, que lleva ya 20 años trabajando en el mercado chino, animó a los empresarios españoles a instalarse en un país donde “ustedes, con su marca, con su producto de buena calidad, con su tecnología, con su patente, inviertan allí y pueden ganar muchísimo más dinero que en otros países porque China tiene un mercado muy grande y garantizado”.

Finalmente recordó que “China no sólo recibe inversiones foráneas. China, desde hace dos años y superando a los Estados Unidos, ocupa el primer lugar en la recepción de capitales extranjeros, superando más de 50.000 millones de dólares por año. Ahora China está comenzando a exportar nuestros capitales, a invertir fuera. Como ustedes saben, de IBM nosotros compramos una parte muy importante de sus acciones de computador personal. Estamos invirtiendo también en recursos naturales: en petróleo, en gas natural, en madera. También invertimos en manufacturas y mi oficina está recibiendo cada día más peticiones de los empresarios chinos que quieren invertir en España”.

Ignacio Niño, coordinador general del Área de Economía del Ayuntamiento de Madrid, insistió en la idea de que “para el sector privado Asia es un continente no tanto del futuro, sino de presente. Y dentro del continente asiático China es un país en el que obligatoriamente se debe hacer un esfuerzo especial de posicionamiento institucional, para que luego dé lugar a un posicionamiento empresarial”.

En este sentido destacó que “esa voluntad que tenemos de internacionalizar nuestra ciudad, de lo cual el proyecto olímpico no es más que una muestra o un elemento más, nos hace atender sobre todo a aquellos países estratégicamente más importantes, y China desde luego ocupa el primer lugar entre los países de preferencia.

En cuanto a si desde el Ayuntamiento de Madrid se ve a China como una amenaza o una oportunidad para la corporación municipal y las empresas, aseguró que “es ambas cosas. Es una amenaza si lo que queremos es retener para nuestra ciudad determinados sectores o empresas que basan su competitividad en los costes, en los que ya no somos competitivos f bpor nuestro nivel de desarrollo. Sé que es muy contundente decirlo de esta manera, sé que hay muchas excepciones a esto que estoy diciendo, pero lo que está sucediendo en el marco de este proceso de globalización en el que muchas empresas están optando por buscar una vía de costes salariales más reducidos y optan por salir, no sólo a China, sino a otros muchos países como a Europa del Este, India”.

“La tipología de empresas, los sectores por los que estamos peleando desde nuestra ciudad, no son necesariamente los que van a entender que su mercado natural, su competitividad, la van a encontrar en China”, añadió Ignacio Niño, quien apuntó que. “sí en cambio entendemos que China es una oportunidad, pero una oportunidad que hay que trabajar, sobre la que hay que posicionarse, porque es un mercado complicado y hemos tenido ocasión de comprobarlo cuando a finales del mes de enero hemos realizado una primera visita institucional con empresarios del sector turístico para tratar de posicionar a nuestros empresarios turísticos en el mercado asiático”.

La aportación al debate de Xavier Puig, director de Negocio Internacional del Banco Sabadell, se introdujo desde la perspectiva de una entidad que lleva en China trece años. “Nos costó 100 años decidir estar en China. El banco se fundó en 1881 y hasta 1991 no nos instalamos en este país. Tenemos una oficina de representación en Pekín, estamos ya también operando desde Shanghai”.

“El grado de apertura de nuestras empresas hoy y de nuestra economía nos demuestra todos los días que cada vez son más las empresas abiertas al exterior, bien sean importadores o exportadores, y que también la inversión exterior va en aumento. Por lo tanto, las circunstancias que se dan en el mercado chino no pueden más que tomarse como oportunidades para las empresas españolas”, explicó para concluir que “cuando nuestros clientes acuden a nosotros en busca de una referencia, de una información sobre el mercado, de una guía, de un soporte puntual, quizá nuestra mejor y más honesta receta es, para cualquier empresario que se acerque al mercado chino de tremendo potencial tanto si es importador como si es exportador, es que tiene que contar con tres elementos fundamentales: mucha flexibilidad, mucha paciencia y mucha perseverancia. Si el empresario es capaz de conjugar esos tres verbos de forma adecuada, los resultados llegan. Por lo menos esa es nuestra experiencia a través de las propias experiencias de nuestros clientes”.

Para Charles de Ros Wallace, jefe de Negocio Internacional de la Caja de Ahorros del Mediterráneo, China “fue una amenaza hace 10 ó 15 años. Hoy en día es una oportunidad que podemos aprovechar de las propias debilidades del sistema chino. El sistema bancario chino es frágil, la política monetaria china es frágil y, en estos momentos, eso puede hacer que nuestras empresas tengan determinadas oportunidades que en otros países más desarrollados no tendrían. El desarme arancelario, el gran desequilibrio regional que hay entre las distintas zonas de China, el plan que tienen las propias autoridades chinas -como el plan Go west- de facilitar las inversiones en el interior del país en contra de las grandes área del desarrollo de la costa, los problemas medioambientales (16 de las 20 principales ciudades más contaminadas del mundo están en China), la gran creación de esta zona de libre comercio que están creando con los países de la Asean, con más de 1.700 millones de habitantes, eso son todo oportunidades”.

Finalmente, José Manuel Reyero, consejero delegado de Promomadrid, comenzó su intervención afirmando que “China, que está siendo cada vez más próxima a nosotros, es sin lugar a duda el país de referencia del siglo XXI”, para insistir “en el aspecto de oportunidad versus amenaza, porque efectivamente China es un país de oportunidades ,pero no son oportunidades para todo el mundo”.

En ninguna parte, cuando se inician actividades de comercio internacional, hay garantías obtenidas. No me refiero a las garantías desde el punto de vista jurídico o del riesgo, sino a las garantías de que nada está concedido a priori. Es un mercado difícil, nosotros hemos dado unos pasos de gigante en posicionarnos en el mercado chino, pero hemos dado unos pasos de gigante si lo estudiamos desde la óptica española. Si a cualquier persona que anda por la calle nos aproximásemos y le dijéramos que hay 200 empresas españolas que tienen inversión en China, posiblemente se quedaría sorprendido de este importante número desde nuestra óptica. Pero si le dijéramos que el número de empresas extranjeras que hay en China está entre 400.000 y 500.000, esa percepción cambiaría inmediatamente. Esos datos nos ayudan a posicionarnos realmente respecto a lo que es el mercado chino. Sin embargo, vuelvo a insistir, hay oportunidades, nada está garantizado, y ahí es donde debemos analizar cuál es nuestro desarrollo”.

Recordó que la economía china “se está desarrollando muy rápidamente, llevan más de 10 años creciendo a cifras sorprendentes cercanas al 10% anual. China está llamada a ser la segunda gran potencia en el siglo XXI, aproximadamente entre 2020 y 2030 serán la segunda potencia. Cuando la crisis asiática del año 99, todo el mundo pensaba que China iba a pagar un gran precio. Fue exactamente lo contrario. China salió reforzada de tal manera que en estos momentos es un país referente en la región cuando se pensaba que el país de referencia en Extremo Oriente había sido Japón. Por lo tanto, China salió reforzada de la crisis y eso fue, ni más ni menos, que por el saber hacer de sus autoridades”.

A modo de conclusión, Rosa del Rio, directora del periódico económico El Nuevo Lunes, que actuó como moderadora, resumió el contenido del debate en la idea de que “China es un país con un crecimiento de dos dígitos desde hace ya muchísimos años, por lo tanto tiene un desarrollo muy importante. En China se calcula además que hay un potencial de consumo, no solamente por los 1.300 millones de habitantes, sino por los 40 millones de personas muy ricas que tiene capacidad de consumo de alto valor añadido. Por lo tanto, hay oportunidades tanto para la venta como para la inversión”.

Respecto a las amenazas, a los problemas citados de la competencia y la deslocalización añadió un tema importante, el del yuan. “El yuan no está en el sitio donde debería estar y esto está beneficiando el comercio a China en detrimento de otras divisas que están más controladas por los mercados internacionales”. “Tampoco se ha hablado -añadió- de algunas amenazas como puedan ser los plagios o las copias, que es una cuestión candente que también está en el ánimo de todos los empresarios”.

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